La gran evasión I
- Parker, ¿tú eres hombre o mujer?
- Yo soy lo que tú quieres que sea.
Amadecasa y Parker están tirados en unas tumbonas frente a la piscina con vistas al mar, bebiendo martinis, ataviados con gafas de sol y sombreros de paja.
- Quiero que seas hombre, y negro, como Charlie Parker.
- Tú me puedes poner el cartucho del color que prefieras, nena.
A.C. es despertada por los sollozos de Electroalex en lo más dulce del sueño. Al niño se le ha caído su almohada-osito al suelo. A.C. se la coloca en su sitio y, después de arroparle y darle un beso, se vuelve a la cama. Es demasiado temprano pero ella ya no consigue regresar a su sueño, nunca se puede. "Tengo que hacer las paces con Parker."
Les traen siempre la compra semanal a casa. Mientras esperan a que llame el repartidor del Chiper Usera, A.C. saca la pluma e intenta escribir algo. No se le da bien pedir disculpas, se queda pensando un ratito y por fin empieza a rallar el papel con la afilada punta. La pluma no escribe, se habrá secado la tinta, ¿cómo se limpiará esto?, piensa ella. Entonces suena el teléfono y A.C. se levanta a cogerlo. Número desconocido, ni se molesta en descolgar el auricular. Vuelve a la mesita que le sirve de escritorio y allí está Electroalex garabateando con Parker. En el papel ve escrito "Mamá patética". A.C. agarra la pluma y le grita furiosa.
- Te prohíbo terminantemente que te comuniques con él. Ni se te ocurra contestarme ahora delante del niño. - E.A. mira asustado con cara de ponerse a llorar.- No pasa nada, tesoro. Tú no juegues con la pluma de mamá.
A.C. está más enfadada que nunca. Tenía que dejar las cosas claras, así que se puso a escribir en la libreta para que el niño no se enterara de la conversación.
"De ningún modo voy a permitir que interfieras en la vida de mi hijo. A mí puedes decirme las payasadas que quieras pero no le metas a él en esto."
"Yo no he sido, lo ha escrito él sólo. Por si no lo sabías se ha aprendido las letras jugando con esa cosa Mi Primer Ordenador."
"¡Me tomas por idiota! El niño no sabe escribir. Has sido tú."
En ese momento llaman a la puerta. A.C. va a abrir sin soltar a Parker esta vez. Es el repartidor del Chiper, un tipo enjuto de carnes, que arrastra pies y manos con desgana por su cocina. A.C. le firma el albarán y cierra la puerta. Antes de guardar la compra quiere dejar zanjando este asunto con Parker. Va hacia la mesita donde está la libreta y observa unos borrones de tinta como lágrimas azules a pie de página. Pero Parker no está.





unamamyblogosferica dijo
Creo que hasta la Parker llora de pensar lo que le espera jajaja.......Los ordenadores están dejando de lado a pasos agigantados a la escritura tradicional.
De alguna manera se tiene que hacer notar no?.......Esa pluma si que es lista , te tiene totalmente prendida ehhhhh.
Feliz fin de semana
Besabrazos
5 Abril 2008 | 07:16 PM